Los jovenes cada vez están peor. NIngún padre quiere reconocer que hay algo flotando en el ambiente que los tiene muy alienados. Pienso que la propia forma en que nos tratamos entre los adultos, termina provocando esa ola imparable de mala educación y desprecio por el trabajo ajeno. A este mundo le falta un tornillo, dijo alguien, y yo opino que le falta mucho más que eso. Es inaguantable ser docente, se convierte en una tarea cotidiana corte batalla campal ,el estar dentro de la clase. No es para lo que nos formamos. El alumno se apoderó de la clase en algún momento, y ya es imposible volver atrás. Entre la cara de desesperación de aquellos que todavía están en el aula, sosteniendo viejos valores, que la mayoría considera obsoletos, y el contenido curricular, una pléyade de seres enloquecidos, enceguecidos y empecinados en lograr vaya uno a adivinar qué, y en medio se encuentra el profesor.
Ya va siendo hora de que alguien diga que en este país, los jóvenes ya no quieren estudiar. Los liceos y la educación fracasa porque pretende mantener esquemas añosos en un mundo donde los paradigmas que llevaron al invento de la educación formal, ya no existen.
La educación pública se ha convertido en el vertedero de todos los males que aquejan a la sociedad. El jovencito no viene al liceo a estudiar, viene a canalizar todas las insatisfacciones propias, y la de sus padres o de aquellos adultos, que lo acompañan en su vida cotidiana. Ninguno de los que se sientan o intentamos que se sienten en nuestros bancos, sabe muy bien para qué viene al liceo . Hoy un alumno que repite por tercera vez, me dijo para qué quiere él salir del liceo si vendiendo pasta base en la esquina gana más que siendo profesor. Y es el mundo que les estamos dando.
Cada vez es más difícil argumentar a favor de la cultura, cuando aparentemente la cultura sirve para muy poco: hablar bien, ni siquiera te lleva a la Presidencia, o al Parlamento. La democracia , mal entendida, muy mal entendida,según otros alumnos, le da a todos, lo mismo, se esfuercen o no ... y yo termino pensando que es una gran verdad. Que la Educación ha servido solamente para hacerle el juego a algunos, mientras nosotros creemos, o queremos creer que es muy altruísta buscar el bien del otro. Inclusive nos convencemos, que no importa que el otro no quiera su bien, algún día comprenderá que así es.
La Educación es la gran farsa, la gran ficción de la actualidad.
1 comentario:
Es difiícil conseguir que se interesen por la cultura cuando la satisfacción inmediata es más electrónica, la verdad. Pero creo quehay quien lo hace bien y lo consigue y veo lectores jóvenes y colas en los museos y cines y tengo esperanza
Besos
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